Opinión. Redacción En el Recinto. En los últimos días, asistimos a una cantidad de hechos delictivos, principalmente al robo de motocicletas. Inmediatamente, como respuesta, el gobierno Municipal trajo al Ministro de Seguridad Cococcioni a implementar el mismo sistema que en Rosario y traer un móvil, para ver si baja la espuma a tanto malestar social.
La cuestión se centra en que eso es solamente una parte, y, tal vez, un porcentaje menor de la posible solución de los problemas de seguridad. Si tenemos en cuenta los últimos 30 o 40 años, podemos ver que hay mas móviles, mas policías, mas cámaras, mas armas, mas estructura y a su vez muchísimos mas delitos.
Evidentemente la seguridad no se consigue con mecanismos de represión del delito y mucho menos con un sistema y un móvil. Esclarecer los hechos y detener a quienes cometen hechos delictivos seguramente colabore con la paz social, pero hay algo que es anterior y que gobierno tras gobierno vienen obviando y es la prevención, mejorando las políticas publicas educativas y culturales, garantizando mayor participación ciudadana en lo que nos ocupa a todos.
Los gobiernos de turno no apelan a este tipo de soluciones, porque los resultados no son inmediatos ni a corto plazo. El plazo es largo pero es una parte fundamental para que junto a la represión del delito pueda mejorarse la calidad de vida de la gente.
La transformación cultural y educativa tiene que ser transversal y profunda, incluyendo a todos y a todas, priorizando niños y jóvenes y teniendo un detalle de lo que pasa en cada uno de los rincones de la ciudad, porque por mas que la seguridad sea una competencia provincial, desde los municipios se puede hacer y mucho por la tranquilidad de la gente y no solamente tener cámaras de seguridad monitoreadas las 24hs, eso no es hacerse cargo de la seguridad, eso es solo poner cámaras y monitorearles. Lo que se está haciendo en cañada es frenar el síntoma, lo que necesitamos es ir a la raíz del problema y poder vivir en paz.
Es mucho más importante que una cámara de seguridad, que un joven, sea del barrio que sea tenga oportunidades, que pueda ir a estudiar, sin pensar en otra cosa mas que estudiar, que su padre tiene trabajo, su madre también y donde su pensamiento sea en una vida de oportunidades, de trabajar o de estudiar, de defenderse en la con las herramientas que fue recolectando año a año.
Lo que los gobiernos vienen haciendo, es sumarse a la ola de odiemos a todo lo que no piense como nosotros y en ese esquema no entra un plan a largo plazo pensando en otro, no existe la posibilidad de otro, y mucho menos si no piensa como nosotros.

























