Redacción En el Recinto. La proliferación de aves en el microcentro y sus deposiciones sobre veredas y autos provocan constantes reclamos de comerciantes y vecinos que deben hacer cola para el ingreso en instituciones bancarias o de servicio buscando un lugar donde pararse sin recibir o pisar excremento de palomas, provocó la presentación de un proyecto del bloque Trabajando por Cañada.
El mismo cuenta con siete artículos y logró su aprobación sobre tablas. Por lo que se creará el Programa Municipal de Instalación de Redes Protectoras en el Arbolado Urbano, destinado a reducir la caída de excremento de aves a partir de imposibilitar la presencia y permanencia de las mismas en aquellos sectores de uso intensivo donde se verifique una problemática recurrente. El Departamento Ejecutivo Municipal, realizará un relevamiento para determinar los árboles y espacios públicos donde resulte necesaria la instalación de dichos sistemas.
Las redes o dispositivos que se instalen deberán ser de materiales aptos para uso ambiental, colocados de manera tal que no ocasionen daños, lesiones ni atrapamiento de las aves, respetando las normas de protección de la fauna y el arbolado urbano. La ordenanza prevé implementar una prueba piloto en plazas, paseos, centros comerciales u otros sectores de alta concurrencia antes de su extensión a otros espacios públicos. El Municipio deberá realizar inspecciones y tareas periódicas de mantenimiento de las redes instaladas para garantizar su correcto funcionamiento y evitar riesgos para la fauna.
En la presentación del proyecto se planteó que existen experiencias implementadas en otras ciudades de la provincia de Santa Fe, como la ciudad de Rafaela, donde se han colocado sistemas de redes protectoras en determinados árboles para disminuir la caída de excrementos sin afectar el bienestar de las aves. «La presencia permanente de aves en determinados ejemplares del arbolado urbano provoca una importante acumulación de excremento sobre veredas, bancos, juegos, vehículos y mobiliario urbano», manifestó a En el Recinto, el concejal Gaspar Provera. «Esta situación ocasiona malos olores, deterioro del espacio público y posibles inconvenientes sanitarios. Por lo que creemos conveniente que el Municipio estudie e implemente medidas que permitan compatibilizar el cuidado del ambiente, la protección de la fauna urbana y la limpieza de los espacios públicos», completó la concejal Marisel Loyola.

























