Prensa En el Recinto. En primer término, expuso Santiago Bausili, presidente del Banco Central, quien explicó que la iniciativa busca erradicar la inflación y que el proyecto “funciona estructuralmente con una interacción de los distintos artículos”.
“No hay un artículo que es angular por encima de los otros, sino que la combinación de los distintos elementos hace al Banco Central que nos parece que Argentina debiera tener”, sostuvo.
“No es sólo la independencia o sólo la prohibición de financiar el Tesoro, sino también funcionarios que son los adecuados para manejar el Banco Central con un objetivo claro, protegidos de las influencias políticas del momento, los que tienen mucha mejor probabilidad de lograr los objetivos de aniquilar eventualmente la inflación”, explicó Bausili.
“Lo que estamos proponiendo acá existe en la gran mayoría de las Cartas Orgánicas de los Bancos Centrales de aquellos países que ya fueron exitosos en erradicar la inflación. No estamos trayendo nada como una idea muy revolucionaria, un experimento o un test”, añadió.
Posteriormente, Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, realizó un recorrido cubriendo conceptos económicos, contables y jurídicos sobre la materia.
“Cuando uno se plantea por qué resulta oportuno y necesario la reforma a la Carta Orgánica, lo primero que se piensa es, bueno, acá el problema que tenemos es la inflación, esto es evidente, pero eso dispara otras preguntas también. Una, quién se perjudica con la inflación, quién fue el responsable de la inflación y a quién benefició”, introdujo Werning.
“Y las respuestas son bastante sencillas también. Los perjudicados son las familias argentinas. ¿Quién fue responsable? El Banco Central. ¿Y a quién benefició? Al Tesoro Nacional”, respondió.
Asimismo, el vicepresidente del Banco Central aseguró que “podemos ponernos también rápidamente de acuerdo que las familias tenedoras de pesos argentinos perdieron el valor de sus ahorros frente a la inflación”.
“Esto impactó no sólo los ahorros, que es el stock de dinero que tienen las familias, sino también el flujo de ingresos, las jubilaciones, los salarios. Con lo cual está claro que, en términos del perjuicio, el perjuicio es de la sociedad argentina en su conjunto”, profundizó.

























