Opinión

El Concejo Deliberante debe recuperar la institucionalidad

 

Redacción En el Recinto por Fernando Mauroni: En el contexto del cuarto intermedio obligado en la sesión del jueves 17 de setiembre de 2026, salieron a la no una cuestión sino varias que se vienen dando jueves tras jueves y se vienen naturalizando.

Todo comienza con el traslado de un expediente a un domicilio, lo cual si bien no esta taxativamente prohibido, tampoco está expresamente permitido y en derecho administrativo, se invierte el principio de legalidad. En el derecho común lo que no esta prohibido esta permitido, en derecho administrativo esta permitido lo que esta escrito. Pero mas allá de eso, la situación del expediente es un situación salvable con buena voluntad, como fue toda la vida democrática del concejo, si el expediente apareció y no hay consecuencias jurídicas, era totalmente salvable.

Lo que ocurre en el concejo es que se perdió todo, el respeto por el reglamento y los códigos de militancia. No se puede aceptar bajo ningún punto de vista que cuando un concejal pide la palabra otro lo interrumpa. No paso en la historia del concejo deliberante. Recuerdo que se hicieran caras, que se levantara la mano insistentemente para ponerlo nervioso o nerviosa al orador, pero interrumpir no se vio nunca.

Otro ejemplo es el vocabulario. Siguiendo la transmisión radial un concejal dijo: «no hay que hacerse los boludos”. Mas allá que no es tan terrible, no se ubican el lugar que les presto la gente, que es un lugar de privilegio, que deberían estar orgullosos de ocupar ese lugar y la verdad no entienden el lugar que están ocupando, no entienden que la gente es la defraudada con tanta falta de respeto al concejo utilizando ese vocabulario. Si bien estamos asistiendo a un momento de la vida donde ser disruptivo  pareciera está de moda, nada dice que sea obligación serlo, ni mucho menos convertirse en mal educado. Tenemos un presidente de la nación totalmente fuera de foco en lo que a  respeto por las personas y las instituciones respecta, pero no es obligación ser como el.

Se pueden citar muchísimos ejemplos de falta de respeto al concejo deliberante en los últimos años, porque faltarse el respeto entre concejales es faltarle el respeto al concejo, basta con escuchar las transmisiones radiales para corroborar lo que se dice en las calles de Cañada de Gomez.

El concejo debe recuperar la institucionalidad, el respeto por las instituciones democráticas, por las personas que lo integran, por las personas que les presto ese lugar de orgullo y privilegio. Hay que volver a regirse por las normas del reglamento interno y respetarlo a rajatabla. La sociedad Cañadense lo pide a gritos. No podemos estar discutiendo estas cosas obvias cuando la gente no puede pagar la luz, se queda sin horas extras en el trabajo o sin trabajo, teniendo que pensar en como ayudar a los adultos que tienen un jubilación misera y atrasada.

Podemos seguir con muchísimos ejemplos de cómo se encuentra la situación del país y de lo mal que lo pasa la gente como para tener que también tener que pensar en llevar siete maestras jardineras al concejo deliberante para que enseñen buenos modales.

 

Fernando Mauroni. Concejal mandato cumplido

Tags: Actualidad, Cañada de Gómez, Concejo Deliberante, Destacada, noticia destacada local, Política

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