Prensa En el Recinto. En primer término, expuso Francisco Gismondi, gerente general de ADEBA (Asociación de Bancos Argentinos), quien consideró que “la mora es un tema bastante complejo”. “Tratar de encasillar toda la mora, que es algo muy heterogéneo, no lo vemos como un buen criterio. De hecho, acá tenemos dos partes. Obviamente, el que está en situación de mora y no puede pagar tiene un problema, pero el que no cobra también tiene un problema”, consideró.
Del lado de los bancos, Gismondi sostuvo que “estamos intentando resolver todos estos problemas caso por caso, que es como se resuelve un problema de este estilo”. “Revisamos un montón de proyectos de ley, pero la sensación del lado de los que estamos dando créditos, es que no hace falta una ley”, explicó.
“Hoy los bancos ya resolvieron o ya tienen 500.000 refinanciaciones. O sea, medio millón de personas ya tienen su refinanciación hecha de una manera privada, mano a mano, caso por caso”, argumentó.
Al respecto, gerente general de ADEBA especificó que “nos da un poco de temor todo lo que sea una ley, un proyecto de ley, que intervenga en los contratos entre privados, porque posiblemente eso tenga alguna consecuencia con el crédito futuro”. “Cuando en Argentina vemos la situación del crédito, el crédito todavía es muy escaso. Falta mucho crédito en Argentina”, añadió.
A continuación, Damián Wilson, asesor de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), analizó los números de la morosidad de los bancos y del sistema financiero. “Cuando vemos la evolución de esta cartera irregular en los últimos 32 años, vemos que no está en niveles alarmantes en lo que es la historia de Argentina”, dijo.
“Por eso estamos todos de acuerdo en que conviene negociar uno a uno. ¿Y por qué es esto? La verdad que los bancos tienen la experiencia y les interesa mantener la relación con el cliente. Con lo cual las opciones que les dan siempre terminan siendo ajustadas a la capacidad de pago y la voluntad de pago que tiene el cliente”, explicó Wilson.
“No hay ninguna entidad que gane con un cliente en mora, todo lo contrario, es una pérdida. Por eso los bancos están tan interesados -y todos los miembros del ecosistema financiero- en recuperar ese cliente y recuperar esa deuda”, aseguró.
Luciana Ríos Benso, directora ejecutiva de la Cámara de Medios de Pago, manifestó que “entendemos que es legítima y es válida la preocupación por la morosidad y entendemos que es un tema que merece efectivamente atención porque tiene un impacto sobre el consumo de las familias y sobre la solidez del sistema financiero”.
De este modo, adhirió a las opiniones vertidas en la Comisión y aseguró que “no hay solución única”. “Son distintos los problemas o las actitudes que llevaron a cada uno de los individuos a encontrarse en una situación de mora. Y tampoco los proveedores de servicios financieros tienen las mismas realidades o tienen el mismo nivel de prestación de servicios”, expresó.
“Antes de pensar en respuestas legales o regulatorias, las empresas o distintos tipos de proveedores de crédito están desarrollando y están desplegando estrategias que tienen que ver con preservar el contacto con su cliente, preservar el vínculo que muchas veces es de largo plazo y que es valioso”, remarcó Ríos Benso.
Posteriormente, Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, se refirió a las soluciones fintench de inclusión en el sistema financiero y cómo responde a la morosidad.
“Absolutamente nadie gana cuando una persona no puede pagar el crédito. Ahora bien, ¿qué es lo que estamos haciendo? El sector está trabajando, estamos trabajando en la detección temprana y asistencia a usuarios que lo necesitan”, dijo.
Biocca también argumentó que, de 2.4 millones de personas que están con algún grado de irregularidad, “al día de hoy el 90% de esas personas ya tiene un esquema de refinanciamiento, de asistencia y una salida en condiciones que les sirva para seguir construyendo su historial crediticio”.
Por último, Norberto Echegoyen, director ejecutivo de la Cámara de Emisores Regionales de Tarjetas de Crédito y Consumo No Bancarias (CERTACYC), marcó que “ningún proyecto contempla lo que es el crédito informal en la Argentina”.
“Nosotros como tarjeta de crédito, estamos regidos por una ley, estamos regidos por el Banco Central, tenemos tasa máxima y cumplimos con una cantidad de condiciones que nos impone el Estado con leyes, normas y demás cosas. Este crédito informal está totalmente fuera de lo regulado, no cumple con ningún tipo de protección. Yo le puedo garantizar que la gente que da este crédito informal, en muchos casos no hace una evaluación crediticia”, aseguró.

























